| Preguntas Más Frecuentes (F.A.Q.) | |
Si tienes más preguntas escríbenos a: info(a)hartismo.com |
|
01. ¿Cuál es la diferencia entre Stuckism y Hartismo?
|
|
01. ¿Cuál es la diferencia entre Stuckism y Hartismo? Por último, nuestro grupo nació en 1994, cinco años antes que el Stuckism, cuando nos juntamos los tres fundadores -y alguna gente más- para editar una revista anti-anti-arte en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. De algún modo esto nos da una visión del problema que no parte del análisis stuckista sino de lo que hemos vivido en persona, y lo hace más auténtico que si decidiésemos emular al grupo londinense original. El mismo nombre "hartismo" responde mejor a nuestra mentalidad y la percepción del arte oficial que hay en nuestro país que la palabra "estancado" que es lo que stuck significa en inglés. Resumiendo, aunque Stuckism y Hartismo tienen una visión casi idéntica del Arte actual, son grupos autónomos, y con sus propios principios diferenciados. Nuestra relación es más fraternal o de amistad que paterno-filial. 02. ¿Es el Hartismo el único grupo stuckista en España? 03. ¿Cómo puedo hacerme hartista? 04. ¿Por qué odiais las instalaciones? 05. ¿Por qué no aceptáis el performance como arte? Como dice nuestro Manifiesto, cuando una performance está trabajada se le llama teatro y no otra cosa. De hecho algunos de los mejores performers trabajan habitualmente en teatro y con métodos de teatro (ensayos, guiones, etc...) y hasta actores profesionales. Performance y teatro nos parecen, básicamente, el mismo lenguaje artístico, podría considerarse la performance como una forma específica de teatro. Separar ambas cosas ha sido una manera de meter como arte chorradas y cutrerío a raudales: no creemos que por el hecho de despelotarse y hacer el mono baste para considerar una improvisación desastrosa como arte. Y mucho menos como arte plástica. 06. ¿Qué opináis del video-arte? 07. ¿Por qué decís que no a las nuevas tecnologías? 08. ¿Cuál es vuestra propuesta estética? 09. Pero creéis en la figuración, ¿no? 10. ¿Puedo crear un grupo hartista? 11. ¿Por qué está todo en gallego? 12. ¿Por qué una lata llena de mierda no es arte? 13. ¿Qué diferencia hay entre arte contemporáneo y arte oficial? Se supone que la etiqueta contemporáneo debería representar a la mayor parte de lo que se hace hoy día. Pero no es así, "contemporáneo" se utiilza sólo para un tipo de arte, el que nosotros llamamos arte oficial o anti-arte. Pero por cada x pintores hay mil veces menos cantidad de personas que hacen performances, instalaciones, video-arte... Tampoco esas manifestaciones tienen repercusión alguna entre el público actual, y por el contrario todo el mundo sabe al menos el nombre de un pintor o dos de su ciudad. Realmente, por su abundancia y su vitalidad, es más contemporánea la pintura, es decir, más representativa de nuestra época, que las performances, las instalaciones o el video-arte. Nosotros denominamos arte oficial al que es fomentado y financiado por el poder, sea estatal, autonómico, local, político, económico, informativo... Al mismo tiempo suele ser un arte académico, esto es, se enseña en las escuelas oficiales y sigue unas normas (teoría artística). El arte oficial se sirve del poder para extenderse, y al mismo tiempo sirve como apoyo al poder para dar una determinada imagen de sí mismo. El arte oficial, para perpetuarse, busca excluír, rechazar a otras manifestaciones, apoyándose en el poder que le rodea. Una de sus mayores armas es el lenguaje: logrando que se le llama exclusivamente arte contemporáneo al arte oficial, automáticamente lo que está al margen de esa oficialidad -por ejemplo, la pintura- es caduco, no contemporáneo. 14. ¿Por qué sólo utilizáis la etiqueta "contemporáneo" como recurso humorístico? 15. ¿El Hartismo es reaccionario? El Hartismo no pretende restablecer lo abolido. Los movimientos reaccionarios siempre intentan recuperar algo que se ha extinguido por sí mismo, imponiéndolo a todos. La pintura no se ha extinguido, sino que vive, pero se ve perseguida, despreciada e intenta ser aplastada por una oficialidad que teme su regreso. ¿Se podría decir del ecologismo que es reaccionario, por pretender proteger la Naturaleza, que está siendo atacada? Del mismo modo, el Hartismo quiere proteger a la pintura, que está siendo activamente atacada. Tan sólo queremos igualdad de oportunidades con respecto a las demás formas de arte. El Hartismo tampoco está en contra de las innovaciones. Nos gusta el óleo, pero también el acrílico, el vídeo, el ordenador... Defendemos la libertad técnica y estilística. Nos gusta el humor, la vida, disfrutar haciendo arte, sin limitaciones. El Hartismo es un movimiento contracorriente. La reacción contra el sistema capitalista liberal está emergiendo. Hay una profunda crisis de sus valores, de su economía, de su política, y por supuesto de su arte. Se avecinan cambios, y nosotros estamos en esa vanguardia, que no sólo es artística, sino social, global. Nosotros no creemos que sea reaccionario resistirse a la corriente, a esa misma corriente con la que el arte oficial se siente a gusto, complacido de dejarse llevar, complacido de no enfrentarse a nada y consolidar así el pensamiento único. 16. ¿Cuáles artistas recomendáis y cuáles no? Creemos que es fundamental empezar de una vez a desembarullar un panorama artístico (el de la plástica) confuso, enrarecido, donde ya no existe una preocupación por la calidad ni por el rigor. Preocupación, por otra parte, sana, lógica, normal y por supuesto imprescindible en cualquier arte. 17. ¿No deberíais marcar unos límites respecto a lo que es válido en arte para evitar hordas hartistas quemando los museos de arte contemporáneo? Para nosotros, un arte en buen estado de salud cuenta con su público. Sólo la reacción del público es la que da la medida del acierto o el error en la creación. Por supuesto no todo el mundo disfruta por igual de un cuadro cubista, pero como dice el refrán "para gustos existen colores", y cada artista tiene "su" público. En plena cultura de la imagen, cuando se tiene acceso universal al conocimiento y se nos bombardea constantemente con imágenes que recorren 40000 años de historia del Arte, no tiene sentido pensar que la gente de nuestra época no esté preparada para entender el arte de su propio tiempo. Es sumamente paternalista y de nuevo elitista pretender "educar" o "preparar" a la gente para que -pobrecillos ellos, incultos- puedan degustar lo que un artista concreto les presenta. Precisamente si un error grave se ha cometido durante el siglo XX es despreciar al público, darle la espalda. Un artista se debe a su público, también en las artes plásticas. 18. ¿El Hartismo es una vuelta atrás? El arte oficial siempre mira al pasado: un pasado cerrado herméticamente, que empieza en 1917, con el urinario de Duchamp y termina en los años 90 del siglo XX con los últimos povera, minimal, etc. En esos 70 años se contiene todo lo que el arte oficial neoconceptualista hizo o hará jamás. Llevan años cantando las glorias del pasado sin ser capaces de salir afuera. En cambio, el Hartismo mira hacia delante, continúa el camino del arte que empezó hace 40000 años en las cuevas, siguió durante los 70 años que obsesionan al arte oficial y aún después, hasta nuestros días. Además tenemos la firme creencia de que el futuro en el arte será mejor que el presente, cuando termine la moda de la crónica del neoconceptualismo, la teoría artística, las rarezas y la fealdad. Peores tiempos ha vivido el arte en su larga historia, y siempre ha podido recuperarse. Aunque evidentemente, si uno cree en serio que llegar a exponer una lata llena de mierda, un tiburón en formol o un perrito moribundo es algo más avanzado que un cuadro de David Hockney, Picasso o Velázquez, entonces sí que volvemos atrás. Nosotros NO creemos que el avance en arte consista en exponer las típicas atracciones de feria que estaban de moda a fines del siglo XIX en las barracas a las afueras de cualquier ciudad. Allí uno podía ver curiosidades como la piel disecada de un chino con tatuajes, un bote con un feto de dos cabezas en formol o la mujer barbuda. Este tipo de cosas, presentadas en lujosas galerías y museos en lugar de barracas, constituyen la esencia última del arte oficial. Nosotros creemos que ante este espectáculo mohoso, ya visto millones de veces y repetido hasta la saciedad desde hace décadas, cualquier cuadro pintado con sensibilidad y talento ahora, obra de un artista de nuestro tiempo, constituye una lección de vanguardismo y novedad. Incluso tenemos la sospecha de que hasta los bisontes de Altamira son artísticamente más avanzados que las rarezas de barracón que nos intentan vender como arte contemporáneo. De hecho, incluso desconfiamos de que semejantes banalidades se deban considerar como arte. |
|
![]() Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons |